UNIVERSIDAD VERACRUZANA
   
 


Gonzalo Aguirre Beltrán s/n
Lomas del Estadio, Zona Universitaria
Xalapa, Ver., México.

 

 

 

GUÍA PARA LA ELABORACIÓN DE ENSAYOS[1]

 

 

 

 Cuauhtémoc Molina García

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

 

E

n general, se considera que todo universitario debe ser capaz de expresarse correctamente tanto en forma tanto oral como escrita. Para lograrlo, es indispensable el uso adecuado del lenguaje. El uso del lenguaje que más nos interesa es el que nos permite comunicar información, y comunicarla de una manera fundamentada. La única manera de fundamentar una afirmación es haciéndolo mediante argumentos, es decir, mediante razonamientos capaces de asegurar lo que se afirma o sostiene.

 

Si alguien afirmara que la administración no es una ciencia, tendría que fundamentarlo; si alguna persona afirmara que la recesión de la economía se puede contrarrestar con gasto público e inversión del Estado, tendría también que decir en qué se apoya para sostener lo que dice. Es posible que ambos tuvieran razón, pero ni uno ni otro tendrá la capacidad suficiente para explicar lo que sostienen si no lo hacen mediante argumentos. La capacidad de explicar fundadamente algo, es decir, de teorizar, se logra cuando se tiene suficiente información y cuando se conocen los principios básicos de la argumentación y de la investigación científica. Lo que distingue a un «profesional» es, precisamente, la capacidad de explicar y de sostener de modo lógico lo que afirma.[2]

 

     El lenguaje puede usarse para exhortar, expresar sentimientos, maldecir, hacer poesía, rezar, divertir, seducir o varias cosas a la vez. Sin embargo, en la actividad académica y en el ejercicio de las profesiones -en la administración, sobre todo-, el lenguaje juega un papel vital: se usa para informar y, esencialmente, para convencer. La persuasión puede apelar a diversos recursos, algunos son emocionales, otros racionales. En el mundo universitario, académico y científico, la persuasión esta centrada en la argumentación y ésta es necesariamente racional.

LA ARGUMENTACIÓN

 

  E

xisten mil maneras de que alguien nos convenza; por ejemplo, podemos ser amenazados, confundidos o chantajeados emocionalmente. Los charlatanes tratan de convencer a la gente mediante fantasías, mentiras e ilusiones; los políticos mediante suposiciones falaces. Un administrador deberá convencer y motivar a sus subordinados o seguidores de modo argumental, es decir, con razones. Así, cuando alguien nos quiere convencer de algo, esperamos que nos diga «en qué se apoya» y que este apoyo apele a nuestra inteligencia, y no a nuestras emociones, prejuicios o debilidades.

 

Un buen escritor, un poeta, hace que gocemos más de la lectura, pero no necesariamente busca que le creamos lo que dice. Un orador político  busca convencernos apelando a las emociones, al miedo o a la autoridad. Un académico o un profesional buscará convencer a su auditorio racionalmente  y la única manera de hacerlo es apoyar lo que dice. Una tesis se apoya con argumentos.[3]

 

     Ahora bien, es necesario definir qué es un argumento, para que podamos a partir de ahí establecer en qué consiste la argumentación. 

 

Un argumento o razonamiento es “una serie de afirmaciones en las que una de ellas, la conclusión, se ofrece como apoyada en la(s) otra(s) que son llamadas premisas.”

[4] 

La distinción entre «premisa» y «conclusión» puede señalarse con ciertas expresiones que suelen usarse en el lenguaje común.

 

 El siguiente cuadro muestra algunos ejemplos de  tales expresiones y constituye una guía para estructurar las formas argumentales que suelen incluirse en los discursos académicos y en los textos ensayísticos. Es claro que el hecho mismo de anteponer o de posponer estas expresiones,  no le da a los enunciados una estructura argumental, ya que para que sean efectivamente argumentos es necesario que tengan sentido lógico, o sea, que lo que va después de la premisa, o sea la conclusión, «se siga lógicamente» de la premisa.

 

 

 

 

 

EXPRESIONES ARGUMENTALES

 

Una premisa sigue a las siguientes expresiones

Una conclusión sigue a las siguientes expresiones

 

Asumiendo que

Basándonos en que

Cuando

Dado que

Debido a que

En caso de que

En vista de que

Es implicado por

La razón es que

Lo cual es necesario si

Porque

Pues

Puesto que

Se deduce que

Si

Suponiendo que

ya que

 

 

Así pues

Como resultado

De lo que se deduce que

En conclusión

En consecuencia

Entonces

Lo cual es suficiente para

Lo cual significa que

Podemos inferir

Por ello

Por lo que

Por lo tanto

Se sigue que

 

    

 

Desafortunadamente, estas expresiones también se usan para formular órdenes, analogías y condicionales que no comprometen a afirmar ninguna de sus partes o relaciones causales. También es posible encontrar argumentos que no señalan su estructura con ninguna de estas expresiones. En este caso, sólo por el contexto podemos llegar a saber que estamos frente a un argumento o razonamiento. Sin embargo, ¿qué es lo que distingue a un razonamiento o argumento de algo que no lo es? Lo distintivo de un argumento es que ofrece algunas afirmaciones en apoyo de otras. Si no existe este «apoyo», ya sea bueno o malo, no existe un razonamiento o argumento.[5]

 

EJERCICIOS

 

Instrucciones: Identifique cuál de los siguientes enunciados es o no un ejemplo de argumento y, en su caso,  señale las premisas y las conclusiones.

 

1.     Continuaremos estudiando ya que nos despertemos

2.     El alma es inmortal, asumiendo que es incorpórea

3.     El alma es incorpórea, asumiendo que es inmortal

4.     Puesto que la administración tiene principios, entonces es una ciencia

5.     La actividad directiva es científica porque se apoya en ciencias

6.     La administración de empresas es buena carrera porque tiene futuro

7.     El futuro de México está en la globalización de los mercados.

 

En todo argumento, las premisas pueden ser redundantes o estar implícitas. Además, varios razonamientos pueden presentarse como si fueran uno sólo. Por ello, el análisis lógico, -que es el análisis propio de la ciencia y de la actividad académica-, presupone una comprensión previa del discurso a estudiar. Es decir, si no se entiende la estructura del discurso de un autor no se le puede analizar lógicamente.

 

     Es importante tener en cuenta que existen argumentos deductivos y no deductivos, y que también existen falacias. Veamos que son unos y otros.

 

 

ARGUMENTOS DEDUCTIVOS Y NO DEDUCTIVOS

 

Existen dos maneras importantes de argumentar. La primera se da cuando no queremos o bien cuando no podemos demostrar algo. En este caso, nos conformamos con probar que «es razonable creer en ello». Para esto no se requiere dar demostraciones infalibles y seguras, basta con que la base de la que partimos -las premisas-, sean confiables y que efectivamente apoyen en buena medida nuestra conclusión. Este es el caso de las personas que no tratan de probar que Dios existe; lo único que buscan es convencer de que la hipótesis de su existencia es racionalmente aceptable. Su conclusión, ya esté explícitamente enunciada o implícitamente sugerida, parece estar matizada por un «es razonable creer que...» o un «es probable que...», etc. A una argumentación en la cual las premisas no intentan ser suficientes para la conclusión, se le llama inducción.[6]

 

     Pero, cuando nuestras metas son mayores, tratamos de dar un fundamento a «prueba de toda duda» y hacer inferencias infalibles. A estas argumentaciones en las que las premisas intentan garantizar plenamente a la conclusión se les llama deducción.[7] Por ejemplo, el famoso ejemplo ontológico de San Antelmo, el cual pretende demostrar que Dios existe, lo consiga o no. Es posible, por supuesto, reforzar en algunos puntos nuestra argumentación inductiva mediante argumentación deductiva. Son raras, sino imposibles, encontrar inducciones que no contengan algo de deducción también.

 

 

 

 

EJERCICIO

 

A falta de mayor información, diga si los siguientes dos argumentos son deductivos o inductivos:

 

1.     Dada la evidencia disponible, es razonable suponer que todo proceso mental tiene un origen neurológico.

2.     Todo proceso mental tiene un origen neurológico porque no hay otra manera de transformar sensaciones en percepciones.

3.     Para que las empresas tengan éxito, es razonable aceptar la necesidad de administradores profesionales.

4.     Puesto que los administradores profesionales administran con base en principios científicos, se infiere que las empresas estarán bien administradas.

 

 

LAS FALACIAS

Es común que al tratar de argumentar, es decir, de dar apoyo racional a nuestras afirmaciones, caigamos en razonamientos que parecen correctos pero que en realidad no lo son. Una falacia es un falso argumento, un argumento que se quiere apoyar con premisas incorrectas. Las falacias pueden ser de dos tipos: falacias materiales y falacias formales. Veremos a continuación las primeras.

 

 

FALACIAS MATERIALES

 

Un razonamiento puede ser falaz debido a su contenido o a su forma. Si es de contenido se trata de una falacia material. Por el contrario, si es de forma, se trata de una falacia formal. Las siguientes son las falacias materiales más comunes, mismas que se presentan por dos motivos: i) porque es necesario que los estudiantes las eviten en sus ensayos y escritos, ya que no son ni lógicas ni científicas; y  ii) porque es indispensable que los estudiantes las identifiquen en los escritos o discursos de otros, y puedan así elaborar ensayos críticos fijando sus propias posturas e ideas.

 

 

Tipos de falacias materiales

 

1.       Apelación a la fuerza (argumentum ad baculum). Se da cuando alguien apoya su conclusión, afirmación o tesis, en el temor. Ejemplo: «Debemos dar la razón al sistema político mexicano; debemos votar por el PRI porque de lo contrario el sistema nos destruirá, a todos nos irá mal».

2.       Apelación a la ignorancia (argumentum ad ignorantiam). Cuando la única prueba que se ofrece de la verdad de algo es que no tenemos prueba de su falsedad. Ejemplo: «Si no hay evidencia de la entropía organizacional, ésta no existe».

3.       Apelación a la misericordia (argumentum ad misericordiam). Cuando se nos intenta convencer de que algo es verdad por el sólo hecho de que nuestra aceptación aliviaría el sufrimiento presente o futuro de alguien. Ejemplo: «El Fobaproa debe convertirse en deuda pública, pues de lo contrario los mexicanos pagaremos un costo mayor».

4.       Apelación a la autoridad (argumentum ad verecundiam). Cuando se trata de apoyar una conclusión en el prestigio o experiencia de alguien. Ejemplo: «Ya lo dijo Taylor, la administración es una ciencia».

5.       Apelación al ataque personal (argumentum ad hominem). Inferir de los pretendidos defectos de una persona, defectos en su razonamiento. Ejemplo: «La teoría de Max Weber sobre la burocracia en las organizaciones carece de validez porque él jamás administró una empresa». 

6.       Apelación a la composición. Aplicar una propiedad o característica de las partes, al todo. Ejemplo: «Ningún hombre es inmortal, de modo que la humanidad, tarde o temprano, desaparecerá».

7.       Apelación a la división. Aplicar una propiedad del todo a las partes. Ejemplo: «Los intelectuales son una fuerza social importante; entonces, yo, como intelectual, soy una fuerza social importante».

8.       Falacia genética. Consiste en evaluar algo con base en su origen y no en su condición presente. Ejemplo: «Los argumentos ad hominem y ad verecundiam». Otro ejemplo: «Acerenza es un tipo pagado de sí mismo puesto que es argentino».

9.       Falacia naturalista. Consiste en confundir el ser con el deber ser. Ejemplo: «El análisis financiero es necesario porque toda empresa debe tenerlo».

10.      Falsa causalidad. (post hoc, ergo propter hoc). Consiste en asumir que algo es un efecto sólo porque sucede después. Ejemplo: «Cría cuervos y te sacarán los ojos». O bien: «El socialismo declinó por la caída de la URSS».

11.      Falso dilema. Se da cuando se propone una disyunción que no es exhaustiva, como si lo fuera. Ejemplo: «Ya que o somos tayloristas o somos fayolistas no podemos juzgar el humanorrelacionismo».

12.      Generalización ilegítima. Consiste en tomar casos aislados y generalizar a su totalidad. Ejemplo: «He leído varios libros de filosofía francesa y puedo concluir que los filósofos franceses de este siglo son todos existencialistas».

13.      Homonimia. (equivocatio). Consiste en usar una palabra en dos sentidos distintos y obtener una conclusión como si se hubiera hablado de lo mismo. Ejemplo: «Una semilla contiene al árbol y al mismo tiempo no lo contiene; por lo tanto la naturaleza es contradictoria».

14.      Irrelevancia. Se da cuando las premisas no tienen injerencia en el tema de la conclusión. Ejemplo: «No es necesario estudiar a Fayol porque es francés».

15.      Petición de principio (petitio principii). Apela al circulo vicioso y se da cuando las premisas contienen a la conclusión explícitamente, de tal manera que sólo quienes aceptan la conclusión aceptarían las premisas. Ejemplo: «La música sólo refiere a objetos abstractos ya que no refiere a objetos concretos».

 

 

 

EJERCICIOS

 

En los siguientes enunciados, identifique el tipo de falacia material:

 

1.        Spinoza tuvo razón al atacar la moral de su tiempo pues sólo trataba de ayudar.

2.        El pensamiento de un racista neonazi no merece ser estudiado.

3.        La mercadotecnia es eficaz, pues todas las empresas la aplican.

4.        El fin de una cosa es la perfección; la muerte es el fin de la vida; por lo tanto, la muerte es la perfección de la vida.

5.        Lo que termine con las guerras es bueno; una masacre total acabaría con las guerras; entonces, es claro que una masacre total es buena.

6.        Los políticos mexicanos son corruptos; el licenciado Márquez es presidente de un partido político; en consecuencia, el licenciado Márquez es corrupto.

7.        La política de aumentar los precios le ha dado buen resultado a Bimbo; el gobierno federal debería hacer lo mismo.

 

 

FALACIAS FORMALES

 

Algunas falacias son detectables a partir de su propia forma. Por ejemplo:

 

·       Afirmación del consecuente. Tomar un condicional de la forma «si lo primero, entonces lo segundo» y querer usarlo para pasar de lo segundo a lo primero. Ejemplo: «Ya que un argumento correcto debe tener premisas verdaderas, un argumento con premisas verdaderas debe ser correcto».

 

                                                A ® B

                                                    B             

                                                       .·. A

 

·       Negación del antecedente. Tomar un condicional de la forma «si lo primero, entonces lo segundo» y usarlo para pasar de la falsedad de lo primero a la falsedad de lo segundo. Ejemplo: «Ya que un argumento correcto debe tener premisas verdaderas, un argumento incorrecto debe tener premisas falsas».

                    

 

                                                A ® B

                                              ~A

                                                   .·. ~B

 

Para entender mejor las falacias formales y poder identificarlas en un discurso, ya sea académico, literario o político, es preciso explicar qué es la forma de un razonamiento. La intensión de reconocerlas es con la finalidad de evitarlas en las formas de argumentar nuestros propios discursos.

 

 

ARGUMENTO VÁLIDO: FORMA LÓGICA

 

Un buen razonamiento deductivo debe cumplir con la siguiente propiedad: no debe ser posible que la o las premisas sean verdaderas y la conclusión sea falsa. No sólo no debe darse este caso, sino que no debe poder darse si el razonamiento quiere ser deductivamente válido.

 

     En general, un argumento deductivo válido “es aquel en el que la o las premisas realmente implican la conclusión, o lo que es lo mismo, aquél en el cual no es posible que las premisas fueran verdaderas sin que la conclusión también lo fuera.”[8] Decimos, entonces, que posee alguna forma lógica válida. Más en detalle: la forma lógica de un razonamiento se obtiene sustituyendo sus términos (sujetos, predicados, oraciones, etc.) por variables. Por ejemplo:

 

Si el universo es finito, entonces la materia no es eterna.

El universo es finito. Concluimos que la materia no es eterna.

                                               

Si en el argumento anterior sustituimos las oraciones por variables, tenemos que:

 

P =  “el universo es finito”

Q =  “la materia no es eterna”

 

obtenemos la forma lógica «Si P entonces Q» Esto es lo que se denomina instancia de sustitución. Pero un mismo argumento puede tener distintas formas lógicas. El ejemplo de arriba también tiene la forma «Si P es Q, entonces R no es S». Aquí, las variables ya no substituyen oraciones. La validez lógica se da cuando, no importando lo que las variables representen,  las premisas garantizan siempre la conclusión. O sea, una forma lógica válida es aquella con la propiedad de que, sin importar lo que pongamos en lugar de las variables correspondientes, en ningún mundo posible nos lleva de premisas verdaderas a una conclusión falsa.

 

 Así, un argumento lógicamente válido, debe reunir dos requisitos:

 

1.        Que no nos lleve de verdad a falsedad

2.        Que no nos pueda llevar de verdad a falsedad por muy rara que fuera la situación.

 

 

LA ESTRUCTURA DE UN ENSAYO

 

U

n ensayo es un trabajo académico que exige que su autor despliegue capacidades de observación, descripción, comparación, análisis, síntesis y evaluación, entre otras habilidades del pensamiento. Por ello, la realización de un trabajo ensayístico expresa que quien lo escribe ha alcanzado todos los niveles taxonómicos del aprendizaje, es decir, que ha ido desde el simple hecho de “conocer”, muy asociado a la pura memorización, hasta el elevado nivel de la evaluación, lo cual indica que es capaz de ser propositivo y crítico. Sin embargo, escribir un ensayo no supone nada más que se posee el conocimiento de lo que se escribe, sino que además se sabe cómo escribirlo de una manera lógica y argumental.

 

     El ensayo es un trabajo de realización libre, en el que el autor realiza observaciones, análisis y síntesis, compara y evalúa personalmente las ideas que se dicen acerca de un tema.

 

Por ejemplo, supongamos que se trata de escribir un ensayo sobre la obra de F.W. Taylor, el llamado padre de la administración científica. El ensayo podría denominarse: “El taylorismo: ¿ciencia o cientificismo?”. En un tema así, es evidente que el autor no puede  meramente transcribir o copiar (fusilar) párrafos enteros de los libros de que disponga; será necesario, eso si, que cite literalmente a los autores y tratadistas relacionados con el asunto, o bien que haga referencias a ellos, incluso que parafrasee líneas de los libros. Pero lo que nunca podrá hacer en un ensayo -que desde luego no es un resumen-, es dedicarse a copiar mediocremente los libros.

 

     Por ello, indistintamente de la estructura de un ensayo[9], lo verdaderamente importante es que los autores -es decir, los alumnos-, desarrollen habilidades del pensamiento y tales habilidades son las que tendrán que demostrar en el ejercicio de su papel como estudiantes y como profesionales de cualquier carrera y debido a ellas es como podrán alcanzar el éxito, tanto de estudiantes como de profesionales. Por paradójico que parezca, lo importante no es «si saben o no saben» (en el sentido de qué tanto se aprendieron de memoria tal o cual concepto o tema); sino qué tanto saben pensar por sí mismos, lo que sin duda les conducirá a «aprender a aprender», habilidad superior por excelencia que les será útil para toda la vida.

 

     Por esta razón, dedicamos unas pocas líneas a indicar algunos tips para lograr el desarrollo de algunas de estas habilidades del pensamiento, tan necesarias en la vida universitaria y profesional. Recordemos que la idea central de este documento es que, mediante la argumentación y las habilidades del pensamiento, podamos pensar, hablar y escribir correctamente cualquier tipo de textos, particularmente los denominados ensayos.

 

 

 

LA OBSERVACIÓN

Observar no es lo mismo que «ver», del mismo modo que escuchar no es lo mismo que «oír». Se trata de qué tanto se profundiza en el esfuerzo intelectual; en ambos casos es cosa de poner atención, lo cual no es fácil cuando la mente no esta disciplinada para lograrlo. Por esta razón es una habilidad, habilidad que, como todas las habilidades, hay que desarrollar.

 

Observar es un proceso que consiste en:

 

1.        Darle a la observación un propósito

2.        Fijar la atención en el objeto a observar

3.        Identificar sus características

4.        Combinar las características en un todo integrado.

5.        Escribir las características del objeto observado.

 

En toda observación hay que distinguir dos aspectos: la observación directa y la observación indirecta. La primera reporta características objetivas; la segunda, reporta datos subjetivos.[10]

 

Ejemplo: “Pasé por la calle Dorantes a las 6:00 de la mañana y me sorprendió ver un auto destrozado, posiblemente debido a un choque muy fuerte. Había mucha gente. Según dicen testigos el accidente ocurrió a las 2:00 de la mañana, el conductor quedó inconsciente y fue llevado al hospital. El responsable huyó”.

 

Del texto anterior, ¿qué características son objetivas y qué características son subjetivas? Será cosa de observar atentamente.

 

Una extensión de la observación consiste en encontrar diferencias y semejanzas. El procedimiento es el siguiente:

 

1.        Se define el propósito de la observación.

2.        Se identifican las variables (un tipo de característica) de interés (que son la base de la discriminación).

3.        Se observan los objetos o situaciones y se identifican las características diferentes de éstos, correspondientes a cada variable.

4.        Se elabora la lista de diferencias.

5.        Se verifica el proceso que se siguió y el producto obtenido.

6.        Se escribe el resultado.

 

Una variable (un tipo de característica) permite organizar las observaciones e identificar las diferencias.

 

Ejemplo: si se comparan dos personas, podemos tomar como base de discriminación alguna o varias de las siguientes variables: la estatura, la forma de la cabeza, la complexión, la expresión facial, la personalidad, etc.

 

Las semejanzas surgen también del proceso de observación, pero éstas pueden ser absolutas o relativas.

 

Las absolutas corresponden a la identidad de las características y las relativas a la similitud entre dos características comparadas con una tercera que presenta mayores diferencias con respecto a las dos primeras. También pueden ser intrínsecas (propias de los objetos comparados) o funcionales o inherentes a las funciones que realizan los objetos. Pueden también estar las semejanzas implícitas o sobreentendidas.[11]

 

Ejemplo: ¿Qué semejanzas implícitas hay entre los siguientes objetos?

1.        Pánico-miedo-temor

2.        Anillo-moneda-plato

3.        Aceite-vinagre-alcohol

4.        Helio-oxígeno-hidrógeno

5.        Año-mes-día

6.        Cartera-bolsa-buzón

7.        Mago-broma-suerte

8.        Alternativa-opción-oportunidad

9.        Separar-soltar-desligar

10.      Cumbre-cima-montaña.

 

Ejemplo: ¿Qué semejanzas relativas entre los elementos de la derecha observas como más similares en cuanto a la variable especificada en la izquierda?

      Variable                                             Elementos

1.        Tamaño                             gato                perro                       camello

2.        Tamaño                             gato                perro                       conejo

3.        Rapidez                             triciclo            auto                         bicicleta

4.        Rapidez                             triciclo            auto                         avión

 

 

EJERCICIO

 

Lea cuidadosamente el siguiente texto e identifique las siguientes 3 cuestiones:

 

a)    El propósito del texto.

b)    Las variables correspondientes a cada par de características semejantes.

c)     Las características semejantes que se mencionan o que aparecen implícitas en el párrafo.

 

 

Las casas de Luisa y María

 

Las casas de Luisa y María, aunque tienen diferentes precios, tienen muchas características comunes. La de Luisa es espaciosa y acogedora. Sus hermanos tienen gustos diferentes y realizan actividades muy variadas, sin embargo, no se molestan entre sí. La casa de María tiene amplios espacios destinados a actividades familiares. Todos los que viven allí afirman sentirse a gusto y prefieren disfrutarlo que ir a otros lugares. María protesta por el exceso de escaleras, mientras que a Luisa no le importan porque disfruta la vista panorámica que tiene desde el tercer piso. Ambas pueden realizar algunas actividades en sus respectivas casas, tales como natación, tenis y baile, pero, en cambio, no pueden satisfacer algunos gustos o preferencias particulares.

 

 

 

La comparación surge de destacar las diferencias y las semejanzas entre dos objetos o situaciones. Muchos de los ensayos, en cualquier materia, consisten en abordar procesos de comparación. Por ejemplo, en el campo de la teoría general de la administración, es posible que los alumnos ensayen las diferencias y las semejanzas entre las propuestas de Henry Fayol y las de Frederick W. Taylor, o bien entre estos dos con respecto a Elton Mayo, por ejemplo.

 

Agrupar objetos con base en sus semejanzas y diferencias es una operación de pensamiento fundamental que nos permite identificar las características compartidas por un conjunto de objetos o situaciones. Estas características se denominan características esenciales. En el caso citado líneas arriba ¿cuáles son las características esenciales de los enfoques de ambos autores? ¿Qué características hay en Taylor que son compartidas por la propuesta de Fayol? Para dar respuesta a estas preguntas en un ensayo, es necesario que se definan las variables correspondientes a las características esenciales, si es que éstas existen en los dos autores.

 

Señalar las variables a usar e identificar las características esenciales, comentarlas, cuestionarlas y asumir una postura personal, es el trabajo del ensayista.

 

 

LA CLASIFICACIÓN

Sin embargo, además de la observación y de todas las habilidades que ésta supone, es necesario que el estudiante sepa y pueda clasificar. La clasificación es “el proceso mediante el cual se organizan los objetos de un conjunto de clases de acuerdo con un criterio previamente definido”.[12]

 

     Una «clase» es un conjunto de elementos que tienen una o más características en común o características esenciales. Cada componente de una clase debe tener las características esenciales de la clase. Es decir, debe pertenecer cada elemento a una sola clase y no a varias (deben ser mutuamente excluyentes).

 

     El procedimiento de clasificación es el siguiente:

 

1.     Tener en mente el propósito de la clasificación.

2.     Observar los objetos e identificar sus características.

3.     Identificar semejanzas y diferencias.

4.     Buscar las relaciones entre las semejanzas y las diferencias.

5.     Identificar las variables que corresponden a las semejanzas y a las diferencias.

6.     Seleccionar las variables en que los objetos son de algún modo semejantes y diferentes.

7.     Definir los criterios de clasificación.

8.     Identificar los grupos de objetos similares con respecto a las variables elegidas y poner cada objeto en la clase que le corresponda.

9.     Escribir los conjuntos que forman las clases.

10. Verificar el proceso. [13]

 

 

EJERCICIOS

 

Ejemplo: Clasifique los objetos o conceptos  siguientes, organícelos en una lista y escriba el nombre de la clase:

 

1.     Martillo, aspiradora, torno, escoba, serrote, trapeador, taladro, clavo, jerga.

      Variable: Tipo de instrumento de trabajo

      Clase 1                                      Clase 2

      _________________                  _________________

      _________________                  _________________

      - - - - - - - - - - - - - - -

2.   Escultor, constructor, albañil, artista, escritor, pintor, velador

     Variable: Ocupación

      Clase 1                                       Clase 2

 

3.   Garza, loro, tigre, cucaracha, gato, hormiga, mosca, caballo, perro, oveja.

     Variable: Tipo de animal

      Clase   1                      Clase 2                      Clase 3

 

4.   Planeación, mercadotecnia, organización, finanzas, dirección, producción, control.

     Variable: ¿?

      Clase

 

 

EL ANÁLISIS

El análisis es el proceso de descomponer el todo en sus partes. El «todo» de un edificio es el conjunto de sus partes: sus cualidades, sus relaciones, su estructura, sus materiales, sus pisos, sus instalaciones y sistemas, sus usos y cualidades, en fin , el todo. Analizar implica observar el conjunto -el todo-, comparar sus partes, buscar sus diferencias y sus semejanzas, sus relaciones y cambios, sus secuencias y operaciones.

 

     ¿Cuándo es útil el análisis?

     El análisis es una habilidad del pensamiento indispensable para estudiar, para trabajar, para vivir. Particularmente, el análisis nos ayuda a:

 

·       comprender mejor las cosas

·       captar la estructura de la realidad para poder explicarla mejor (teorizar)

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